"the only people for me are the mad ones, the ones who are mad to live, mad to talk, mad to be saved, desirous of everything at the same time, the ones who never yawn or say a commonplace thing, but burn, burn, burn like fabulous yellow roman candles..."
La Casa Alvarado, situada en la calle de Francisco Sosa, en Coyoacán, fue construida a mediados del siglo XVIII. Antiguamente fue conocida como “Quinta Rosalía”; el nombre actual le fue puesto por la arqueóloga Zelia Nutall, quien la habitó entre 1902 y 1933. Desde entonces hasta 1977 fue propiedad de la familia Miller, y luego pasó a manos del gobierno; en 1998 aquí murió Octavio Paz. Hoy alberga la Fonoteca Nacional. La imagen es de los años veinte, antes de que se prolongara la calle que hoy lleva el nombre de Salvador Novo.